¿Por qué Lobo negro?

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domingo, 17 de diciembre de 2017

La primera vez que lloraste por mi


Te conozco desde hace 17 meses. Y en ese tiempo solo te había visto llorar 2 veces. La primera vez fue porque no entendías lo que estaba pasando. Dijiste que creías que te estabas enamorando y tenías miedo... La segunda fue cuando apareció tu ex... y nos hizo la vida imposible. Ahora sé que ambas fueron por lo mismo. Te debatías entre tus antiguos sentimientos y los nuevos. Pero todo aquello pasó y empezamos una vida juntas. Una vida feliz. ¿Feliz? Para mi al menos lo era y tus palabras y gestos indicaban lo mismo.

17 meses de felicidad. Con días mejores y peores, pero felices, tranquilos, llenos de amor. No puedo negar que a veces me hacía una pregunta muy tonta: ¿Algún día me querrá tanto como para llorar por mi?

Y entonces llegaste del trabajo... Siempre llegabas cansada y cabrada por culpa de tu jefa y yo te escuchaba y dejaba que te desahogaras. Pero esta vez fue diferente. No querías hablar y cuando traté de consolarte, rompiste a llorar.

- Cariño, ¿Necesitas algo? ¿A quién hay que matar? - dije -
Tú solo sonreíste.
- ¿Por qué no hablas con alguno de tus compañeros y te desahogas? Seguro que te sienta bien.
Y entonces me miraste de nuevo.
- No estoy así por el trabajo...
- ¿No? ¿Es por mi?
- Sí...
(Silencio...)
- Carino, ¿Qué pasa?
- No siento lo mismo que tú...
Y ese mismo instante, un huracán arrasó el edificio, la casa, nuestras cosas, nuestras fotos, nuestro amor... Y me quedé sola, rodeada de escombros, atrapada, gritando y esperando que alguien me oyera y se acercara a rescatarme y sin saber si saldría viva de ahí...


Foto: Luis Carrasco

miércoles, 11 de mayo de 2016

Confesiones que rompen


Aún siguen en mi piel las marcas que tus uñas dejaron la última noche y confiesas que has estado besando otros labios.

Abrí las puertas de mi casa, dejé que durmieras bajo mis sábanas y te regalé mi confianza. Y ahora tu boca dice que me quieres y que no quieres perderme. 

Pero yo sé que tu corazón, lo que quiere decir, es que no te quieres y que no quieres perderte... 

Te toca enfrentarte al monstruo del miedo. Yo me quedo con mi amiga la calma. Buena suerte.

Black Wolf